Yo no voy a elogiarle ni hacerle un homenaje de ninguna de las maneras como todos los medios de comunicación están haciendo. Sólo voy hacer una pequeña reflexión, ya saben quien murió. ¿Por qué cuándo muere alguien importante sólo se le ponen medallas? ¿Y qué pasa con todo el daño que ha causado?
Ahora, parece ser que nadie, a excepción del pueblo despierto, recuerda lo que hizo. Es más, le otorgan cargos, más bien rangos inmerecidos e inciertos cómo: “gran político” o “padre de la democracia”. Lamentable.
Él mató, él firmó miles de sentencias de muerte, ejecuciones… ¡y no fue juzgado! ¿por qué? Luego le hacemos (yo no, el gobierno) varios homenajes, esculpimos una estatua, nombramos calles con su nombre y colegios los apodamos así. Ah, y declaramos unos cuantos días de luto!Lo peor es que aún hay gente, sobretodo jóvenes que ni siquiera vivieron en esa época, que se creen lo que dicen. Es más le catalogan de fundador de la democracia, sí, una democracia en la que vivimos y se nos juzga por investigar en los crímenes, pues vaya. Y digo: "se nos juzga" porque Garzón somos todos.
Sara.
Y como bien dice Jaume d'Urgell:
"Ninguna persona decente pondría el nombre de un asesino a una calle".